Enteogénesis y onírica social
- 14 dic 2015
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Nuestra sociedad ha entrado en una especie de sueño enteogénico gracias a la acción perversa y demoledora de gobernantes e instituciones disfrazados de demócratas, y la eficiencia operativa de los medios de comunicación.
Toda acción humana genera un impulso comunicacional, una transformación dialéctica y un cambio en la percepción de la realidad en quien ella recae. Esta acción constante sobre los individuos hace que se pierda la noción entre el ser y el deber ser, es decir, la diferencia entre lo que somos, y lo que es posible ser pensado acerca de lo que somos.
Y todo este articulado de acciones y mensajes debería ser sometido a un riguroso escrutinio por parte del votante en su proceso de construcción permanente de la idea de sociedad y los estamentos que la dirigen. Pero esta validación es de muy difícil práctica debido principalmente al caos burocrático y la falta de ética, que en sociedades como la nuestra son permanentes. Y parte de la dificultad estriba principalmente en la imposibilidad de contrastar datos y fuentes que divulguen la información bajo principios de independencia y transparencia. Hoy en día, aún con el poder difusor de los medios de comunicación y el avance tecnológico, acceder a los mecanismos de verificación es una utopía debido a la carencia de independencia entre los organismos de gobierno productores de datos y quienes los publican.
La democracia es un poder absoluto disfrazado de consenso; se protege con el manto de la autodeterminación, y manipula a la sociedad decidiendo qué publica y qué no, y cómo lo hace. Y aunque sigue siendo el menos malo de los modelos de gobierno, la democracia deja ver pasividad y desgano al momento de rendir cuentas a la sociedad en el manejo de temas trascendentales. Las prioridades entre gobernantes y gobernados no coinciden y parece no haber mecanismos reales para ajustar y comunicar esos criterios. El gobierno no demuestra un mínimo interés por sus ciudadanos, y es la apariencia lo que prima en esta relación democrática falsa y pertinaz.
Vemos en los periódicos hechos, versiones y toda clase de información manipulada y amañada cientos de veces para crear una conciencia pública confeccionada a la medida de las políticas y principios de quienes gobiernan. Son la repetición y la falta de verificación las que hacen de la comunicación mezcla perfecta para que el engaño y la trampa se apoderen de las conciencias de ciudadanos inermes y desprotegidos.
Desconexión de la realidad y manipulación comunicacional son tomadas de manera provechosa por los gobiernos para engañar a la sociedad. Los medios de comunicación asumen aquí un papel protagónico en la construcción de una opinión que vista de cerca no es otra cosa que una engañifa a gran escala; y son los individuos dentro de este sueño enteogénico, quienes recrean escenarios oníricos donde la inocencia y el positivismo llevados a extremo les convencen de que todo va bien; que quienes lideran los destinos del país trabajan para ellos, y que la sociedad avanza por el sendero del progreso.
https://sisifocansado.blogspot.com.co/2010/05/viaje-la-enteogenesis-comercializada.html


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