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Futuro cierto y pasado móvil de la acción humana

  • 17 nov 2015
  • 5 Min. de lectura

Cuenta un refrán yugoslavo que dice más o menos así: “Lo único absolutamente cierto es el futuro, pues el pasado cambia todo el tiempo”. Del pasado puede decirse todo, es susceptible de nuestra capacidad interpretativa; sentimientos y sentidos que filtran los acontecimientos, o el momento en que se produce el entendimiento mismo de tales acontecimientos.

Con motivo de los atentados ocurridos en París el pasado viernes 13 de noviembre y un saldo trágico de al menos 120 personas muertas y decenas de heridas aparecen tres hipótesis de quiénes al parecer pueden ser los responsables de su autoría: 1) El Estado islámico, 2) El Estado islámico, Al Qaeda o los dos juntos, y 3) Lobos solitarios o actores locales completamente solos. Y mientras los organismos de inteligencia franceses en concurso con los demás Estados de Europa desenmarañan la verdad y trazan estrategias para destruir esta forma siniestra de amenaza indiscriminada a la sociedad, Francia pone en marcha su más aterradora máquina de guerra para dar muerte a los autores de esta masacre a como dé lugar. Y aquí es donde comienza mi reflexión: la primera sensación que da el ataque perpetrado por Francia a la ciudad de Raqqa es de revanchismo y desespero: al parecer la ciudad está abandonada, y los milicianos del Estado Islámico se encuentran en otro lugar. Pero independientemente del resultado de la operación, Francia parece haber entrado en la onda de responder con la misma velocidad con que reaccionó Estados Unidos a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001, que como todos sabemos, se concentró en un enemigo "inventado” para castigar brutalmente, mantener la coherencia y justificar así ante la opinión pública la acción retaliadora del imperio ante los ataques. Su proceder fue apresurado, incoherente y controvertido en términos de resultados. Atacaron la Iraq de Hussein con el fin de aceitar la maquinaria de la guerra, y no por otra razón. Bin Laden murió más de doce años después y nadie tuvo completa claridad de la manera como actuó el imperio ante la caída de las torres gemelas.

Por qué ISIS, el Estado Islámico o quien quiera que sea el autor de tales atentados, se ha ensañado con Francia? No es acaso esta nación epítome de libertad, derechos humanos y justicia? Y aunque nada justifica el sacrificio de vidas humanas, es importante comprender la verdad del presente a la luz tenue del pasado, y analizar hechos y decisiones tomadas por Francia para sacar ventaja de las riquezas petroleras de oriente próximo.

El acuerdo Sykes-Picot fue un pacto secreto entre Gran Bretaña y Francia, con el consentimiento de la Rusia aún pre soviética, para el reparto de las posesiones del Imperio Otomano en Oriente Próximo tras la Primera Guerra Mundial. Ratificado en mayo de 1916, el acuerdo estipulaba que —pese a las promesas realizadas a los árabes a cambio de su levantamiento contra los turcos— Siria, Iraq, Líbano y Palestina se dividirían en áreas administradas por británicos y franceses. La Comisión Mesopotamia trazó nuevas fronteras donde no las había (Siria, Líbano, Palestina), inventó nuevos países (Transjordania, Iraq, Kuwait) y dispersó a los kurdos entre cuatro países distintos. Los trazados geográficos se realizaron sin ninguna lógica dado que las nuevas líneas fronterizas dividieron tribus y grupos étnicos. Cuando Francia recibe el protectorado y teniendo en cuenta el tratado, Faisal I de Iraq es expulsado. A partir de ese momento los franceses dividieron a Siria en cuatro distritos autónomos: Damasco, Aleppo, el territorio alaouita y el territorio druso. Ante esta arbitrariedad en el diseño de fronteras, no parece muy descabellada la leyenda de que un inglés y un francés borrachos en el interior de una tienda de campaña volvieron a trazar las líneas de demarcación de Oriente Medio con la ayuda de una regla.

Actualmente y como consecuencia de ese pacto, Oriente Próximo está conformado por Israel, Palestina, Gaza, Siria, Líbano, Jordania, Yemen, Irán, Iraq y las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, es decir, Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (Abu Dhabi, Ajman, Dubai, Fujairah, Ras al-Jaima, Sharjah y Umm al-Quawain), Bahrein, Qatar y Omán. Esta región es considerada una de las zonas geopolíticas más inestables que producen casi una tercera parte del petróleo que consume el mundo (cualquier guerra incrementa los precios del crudo y esto significa crisis económica en el resto del planeta). Los kurdos siguen sin un estado propio dispersos entre Turquía, Irán, Siria e Irak. Los países musulmanes están en contra de la política israelí, pero éstos cuentan con el apoyo de EEUU y la Unión Europea. Arabia Saudí e Irán "se están buscando" desde hace tiempo y probablemente la crisis y guerra en Siria (los saudíes apoyan a los rebeldes, mientras que el gobierno de Bashar al-Asad está apoyado por Irán) es solo el comienzo. En Irak, los suníes están apoyados por Arabia Saudí y los chiíes por Irán. EEUU es aliado de Arabia Saudí, país de donde sale el dinero que financia a los radicales suníes. Si en esta región se cultivaran arvejas, nada de esto habría pasado, y de eso se trata este artículo: lo que hoy sucede, es en gran medida por decisiones del pasado, y esas decisiones tienen graves consecuencias para el destino de los demás. ¿Se justifica tal acción sobre el pueblo Frances? Por supuesto que no, pero el hombre es un ser histórico, tiene memoria, y tiene la capacidad de recordar y transmitir por siglos lo que hacen con su pueblo.

Francia sigue los pasos de los Estados Unidos: se vio convertida en blanco terrorista en el presente, y sin pensar, sale enloquecida a buscar culpables en un territorio donde la aviación es el peor instrumento para destruir células terroristas porque desde el aire es imposible saber quién es kurdo, suní, cristiano o yihadista. ISIS, un ejército bien armado y con amplios recursos ha tomado control de la mayor parte del oeste iraquí. Casi la mitad de la frontera de 900 kilómetros entre ambos países limita con la provincia iraquí de Anbar, donde el Estado Islámico puede mover a sus hombres de un lado al otro casi con absoluta libertad. Sin embargo la acción militar francesa se lleva a cabo apresuradamente con el único fin de que la opinión pública respire tranquila y no juzgue la incapacidad política del hoy presidente Hollande. En el futuro la humanidad se trenzará en guerras religiosas y ni qué decir cuando la alacena se desocupe, o peor aún cuando el agua potable falte en el planeta.

Sabio proverbio este que nos recuerda la certidumbre pétrea del futuro y la interpretación móvil del pasado histórico que con clarines nos anuncia el presente de la acción humana.

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© 2014 Roberto Echeverri Uribe

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